Artículo, Historia

Osuna. Sus Conventos e Iglesias-Parroquiales

A partir del IV conde de Ureña Don Juan Téllez-Girón “El Santo”, el que, entre otros edificios, mando construir la Colegiata y la Universidad en Osuna, creador del Patronazgo del Señorío de Osuna, a favor de su hijo Don Pedro Téllez-Girón y la elevación de este Señorío a Ducado, en la persona del último de los citados, por el rey Felipe II en el año de 1.562.

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Historia, Relatos

Que vienen los fascistas

Días después del golpe de estado del 18 de julio de 1936, la villa de Lantejuela quedó bajo el poder legalmente constituido, dentro del orden constitucional, que representaba la II República española.

Al ser retirados los miembros de la Guardia Civil de su Puesto, la localidad se vio sin agentes de orden público, a excepción de un solo guardia municipal. Por un bando de la alcaldía se ordena requisar las armas de fuego existentes en el municipio, algunas escopetas de caza y cartuchería de las mismas.

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Artículo, Historia

Parteras o Comadronas

En Lantejuela a principios del s. XX ejercicio, el oficio de partera o comadrona una señora llamada Dña. Carmen Gil Gómez, natural de la villa de Casariche y vecina de Lantejuela, madre de D. Manuel España Gil “Repite” y bisabuela de Dña. María del Carmen España Ruiz. Esta Sra. Siendo ya mayor, de avanzada edad y casi invidente, mi persona tuvo el honor de conocerla cuando era un niño de corta edad. Vivía en la antigua calle Carrera número 32, visitando mucho la casa de mis mayores, era amiga de abuela paterna Dña. Dolores González López.

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Historia, Relatos

Nunca Jamás

Almas errantes

como pétalos deshojados

de una amapola florida.

Tiempo trascurrido

en un vacío eterno

flor con sus pétalos

encontrados,

almas redimidas.

Largo letargo adormecidas,

pétalos secos

vueltos a la vida

la de una memoria

escondida.

 

Cierta noche del mes de agosto de 1936, cuando en el cielo aún brillaba la luz de las estrellas, la quietud envolvía el lugar, mientras el frescor de un leve vientecillo aliviaba la canícula de mediados de dicho mes, en la oscuridad de una calle, los faros de un vehículo a motor abríase paso ante la negrura. Era un pequeño y viejo camión, marca Ford, el que vino a estacionarse ante la puerta de vetusto edificio, que albergaba el matadero municipal y el deposito carcelario, de aquel pueblo sevillano, pequeño pueblo de campiña.

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